Recuerdo haber comenzado hace tiempo la semana recordando a
Benedetti y su hermosa poesía. Luego de estas semanas de ausencia en mi blog y ni hablar de mi prolongado silencio al no visitar a mis miauamigos por diferentes razones, he querido comenzar este lunes con una poesía de nuestro gran poeta chileno Pablo Neruda.
Quizás entre la sensualidad que él desborda entre sus versos y la que me gusta destellar entre los míos, entre seis palabras pajareadas o entre girones ronroneados en un poema y una imagen en mi balcón, despierte a la naturaleza femenina-felina que siempre ha existido en mi y llegue a ti, o quien me lea, para enfrentar esta semana con otros ojos navegantes entre nubes y arcoíris para decirle a este odioloslunes con mucha alegría y energía
¡¡¡ Feliz comienzo de semana !!!
Agua Sexual
Pablo Neruda
Rodando a goterones solos, a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones, cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría,
pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.
Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.
Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.
Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.
Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.
Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma
en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.
Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.
Nota de la Gatita.... Aún tengo pendiente responder los comentarios del anterior post, no se me ha olvidado, solo sentí que si no escribía ahora, iba a demorar aún más en ronronear y a mi me gusta responder como se merece a quien les gusta ronronear conmigo en mi guchuna :-Z

Muchos ronroneos y miaus. :-Q